¿Cómo integrar Monitorización remota en un PSL de Legionella? UNE 100030:2026

La UNE 100030:2026 y la monitorización remota tienen algo importante en común: ambas nos obligan a mirar la prevención de Legionella de una manera menos puntual y más continua.

Actualiza precisamente dos de los pilares que más van a marcar esta nueva etapa: la evaluación del riesgo y el Plan Sanitario frente a Legionella (PSL). También incorpora un nuevo Anexo M dedicado a soluciones técnicas para el diseño de instalaciones centralizadas de ACS.

Y aquí aparece una pregunta que, para nosotros, es mucho más interesante que hacer una lista de novedades:

Si el PSL quiere conocer, controlar, verificar y revisar el riesgo de una instalación de forma continua, ¿tiene sentido seguir obteniendo toda la información únicamente cuando alguien visita la instalación?

La respuesta abre una conversación en la que la monitorización remota puede tener mucho más protagonismo.

Y ahí es donde entra Kenso.

UNE 1000302026 monitorización remota y PSL de Legionella

La nueva UNE no dice “instala sensores” aunque cada vez lo vemos más en licitaciones…

Empecemos por lo importante.

La UNE 100030:2026 no obliga a implantar monitorización remota.

Tampoco dice que una instalación deba utilizar determinados dispositivos ni una tecnología concreta.

Lo que sí hace es desarrollar mucho más cómo debe entenderse y aplicarse un PSL.

La actualización del Anexo K estructura el PSL alrededor de elementos como la definición del alcance, la identificación de peligros, la evaluación del riesgo, las medidas de control y verificación, la gestión y comunicación, el plan de mejora, la documentación y la
evaluación continua del PSL.

Y eso cambia la pregunta.

Ya no se trata únicamente de:

“¿Tenemos un plan?”

También debemos preguntarnos:

“¿Tenemos información suficiente para saber si ese plan está funcionando?”

Un PSL no termina cuando se redacta

Este es, probablemente, uno de los cambios de enfoque más interesantes.

Durante mucho tiempo, en muchas instalaciones, la prevención se ha vivido de una forma muy operativa:

se visita,

se mide,

se registra,

se comprueba,

y se continúa.

Pero un PSL está pensado para algo más.

La propia estructura desarrollada en la UNE habla de evaluación del riesgo, medidas de control y verificación y evaluación continua.

Por tanto, un PSL realmente operativo necesita información para poder responder a preguntas como:

¿Qué está ocurriendo en la instalación?

¿Se mantienen los parámetros bajo control?

¿Existe alguna desviación?

¿Se repite?

¿En qué momento empezó?

¿Las medidas correctoras están funcionando?

Y, sobre todo:

¿Qué ocurre entre una visita y otra?

Ahí es donde la monitorización remota empieza a tener sentido.

De medir una vez a conocer lo que ocurre en todo momento…

La diferencia parece pequeña.

En realidad, es enorme.

Imaginemos un acumulador de ACS.

Un técnico puede acudir a la instalación y comprobar su temperatura.

Obtendremos un dato.

Ese dato es necesario.

Pero por sí solo no nos cuenta qué ha ocurrido durante las horas anteriores.

No nos dice si hubo una caída durante la madrugada.

No nos permite detectar fácilmente una desviación puntual.

No nos muestra si el comportamiento se repite.

Y tampoco nos permite consultar qué ocurrió hace varios días sin depender de un registro manual.

La monitorización remota cambia esa dinámica.

Permite generar información de forma automática, almacenar históricos y disponer de los datos para su seguimiento.

No sustituye al técnico.

Le da más información para decidir cuándo merece la pena intervenir.

Ese es el verdadero cambio.

¿Cómo puede encajar la monitorización remota de Kenso dentro de un PSL?

Aquí es donde queremos llevar la conversación al terreno práctico.

No todas las instalaciones tienen el mismo riesgo.

No todas necesitan controlar los mismos parámetros.

Y, precisamente por eso, no tiene sentido plantear una solución tecnológica idéntica para todas.

La evaluación del riesgo debería determinar qué necesitamos controlar.

Y a partir de ahí, la tecnología puede ayudar a hacerlo de una forma más continua y trazable.

Temperatura: VEO y JUCAR

En instalaciones donde uno de los puntos críticos sea el control de temperatura, dispositivos como VEO y JUCAR permiten automatizar la obtención de datos.

VEO está orientado al registro automático de temperatura.

JUCAR permite ampliar el control y trabajar con hasta tres sondas por dispositivo.

La idea no es sustituir las comprobaciones que correspondan al responsable técnico.

Es evitar que cada dato dependa de que alguien tenga que desplazarse físicamente para obtenerlo.

Y cuando necesitamos controlar más parámetros…

Hay instalaciones en las que la conversación va mucho más allá de la temperatura.

En determinadas configuraciones puede ser necesario realizar seguimiento de variables como:

  • temperatura,
  • cloro libre,
  • pH,
  • turbidez.

Para estos escenarios, SERPIS permite trabajar con monitorización continua de diferentes parámetros y, según la configuración, automatizar también determinadas purgas.

Eso es importante por una razón.

La monitorización no debería empezar con un dispositivo.

Debería empezar con una necesidad identificada en la instalación.

Primero:

¿Qué riesgo queremos controlar?

Después:

¿Qué parámetro nos ayuda a controlarlo?

Y solo entonces:

¿Cómo vamos a obtener esa información de forma fiable y continua?

El valor no está solo en el sensor

Aquí probablemente está la parte más importante de todo el planteamiento.

Un sensor por sí solo no soluciona un PSL.

Un dato aislado tampoco.

Lo interesante aparece cuando esos datos pueden convertirse en información útil para gestionar la instalación.

Históricos.

Alarmas.

Registros.

Seguimiento.

Trazabilidad.

Información disponible cuando hace falta.

Y capacidad de revisar qué ha sucedido con el paso del tiempo.

Porque una cosa es decir:

“La temperatura era correcta cuando se hizo la medición.”

Y otra muy distinta es poder demostrar cómo se ha comportado esa temperatura durante los últimos días o semanas.

Ahí es donde la monitorización deja de ser únicamente tecnología y empieza a convertirse en gestión.

La nueva UNE también pone el foco en las personas

Hay otro detalle de la actualización que merece atención.

El personal propio o externo que realice determinadas operaciones menores dentro del PPCL o PSL, como medir biocidas, controlar el pH o medir temperatura, debe quedar contemplado dentro del correspondiente plan de formación.

Esto tiene una consecuencia interesante.

Si determinadas tareas requieren personas formadas para realizarlas, quizá también deberíamos preguntarnos si todas esas tareas necesitan seguir ejecutándose manualmente.

Porque una cosa es que una actuación necesite criterio técnico.

Y otra muy distinta es que un profesional tenga que invertir tiempo en recopilar manualmente datos que un sistema puede registrar automáticamente.

La tecnología no viene a sustituir al profesional.

Puede hacer que su tiempo se utilice donde realmente aporta más valor.

¿Y si el PSL es precisamente la oportunidad para hacerlo?

Esta parte es especialmente interesante para cualquier Aquí creemos que está la gran oportunidad que abre la nueva UNE 100030:2026.

Según el documento técnico que hemos analizado, la implantación del PSL continúa siendo minoritaria frente al PPCL. Una de las dificultades señaladas es que determinados PSL pueden exigir un mayor control de parámetros y una gestión más compleja.

Y eso puede explicar una parte del problema.

Porque hacer un PSL más avanzado también significa gestionar más información.

Más seguimiento.

Más verificación.

Más documentación.

Más capacidad de demostrar qué está ocurriendo.

Y aquí aparece una paradoja:

Cuanto más avanzada queremos que sea la gestión del riesgo, menos sentido tiene depender exclusivamente de procesos manuales para obtener la información.

Quizá por eso 2026 sea un buen momento para volver a plantearse el PSL desde otra perspectiva.

No como un documento más.

No como una alternativa teórica al PPCL.

Sino como un sistema de gestión preventiva que puede apoyarse en datos reales y continuos.

La UNE 100030:2026 puede marcar un cambio de etapa

La actualización de la norma presenta precisamente el PSL y la evaluación del riesgo como dos elementos estrechamente relacionados, con una metodología mucho más desarrollada para su aplicación y seguimiento.

Y eso nos hace pensar que el siguiente paso del sector no debería consistir simplemente en hacer más registros.

Debería consistir en conseguir mejor información para tomar mejores decisiones.

Aquí es donde creemos que la monitorización remota puede aportar mucho.

No porque la UNE obligue a monitorizar.

No porque un sensor sustituya una evaluación de riesgo.

No porque una plataforma sustituya al responsable técnico.

Sino porque, cuando el objetivo es controlar un riesgo de forma continua, disponer de información continua puede cambiar radicalmente la forma de trabajar.

En Kenso queremos que la instalación hable por si sola, sino ¿Qué sentido tendría?

Ese es, en realidad, el concepto que hay detrás de Kenso.

Que la instalación genere datos.

Que esos datos queden registrados.

Que las desviaciones puedan detectarse.

Que el histórico esté disponible.

Que determinadas tareas puedan automatizarse.

Y que el técnico pueda dedicar menos tiempo a recopilar información y más tiempo a interpretarla y actuar sobre ella.

Desde un VEO para temperatura hasta un JUCAR con varios puntos de control.

Desde CABRIEL o SELLENT para determinadas operaciones de purga hasta SERPIS cuando necesitamos monitorizar diferentes parámetros del agua.

No se trata de poner tecnología porque sí.

Se trata de poner la tecnología que tenga sentido después de evaluar la instalación.

Nuestra reflexión

La UNE 100030:2026 está haciendo que el sector hable más de evaluación del riesgo, PSL, verificación y seguimiento continuo.

Y quizá ese sea el momento de hacernos una pregunta incómoda.

Si queremos gestionar el riesgo de una instalación de forma continua…

¿por qué seguimos obteniendo parte de la información únicamente de forma puntual?

La respuesta probablemente no sea instalar sensores en todas partes.

Tampoco convertir un PSL en un proyecto tecnológico.

La respuesta está en algo mucho más sencillo:
identificar qué necesitamos controlar y buscar la mejor forma de obtener esa información.

Y hoy esa tecnología existe.

En Kenso llevamos años trabajando precisamente en eso:
convertir tareas puntuales de control en información continua, trazable y útil para la gestión de la instalación.

Porque quizá la nueva etapa de la prevención de Legionella no consista en hacer más controles.

Quizá consista en tener mucho más claro qué está ocurriendo cuando nadie está allí.

André Abalo l Dirección comercial Kenso Solutions.

No pierdas tiempo con tareas manuales
Automatiza!

Meta description

¿Te gustaría saber más?

Estaremos encantados de mostrarte una demo para que veas su potencial

 

Kenso Solutions proporciona servicios de electrónica y software dedicados a la optimización de los procesos de de mantenimiento. Empresa registrada en Álvaro de Bazán, 10, 46010, Valencia. Ponte en contacto con nosotros a través de nuestro correo info@kensosolutions.com o en el +34 96 116 32 28.